Al comprender las alimañas que han configurado las Humanidades de todos los tiempos (exceptuando los Clásicos y poco más), hay para desesperarse, pues en las Universiodades se sigue formando loritos, como si pensar y deducir fuese un pecado mortal.

Si dedico unos momentos a escribir este mensaje es para invitar a publicarlo en algún diario que alguno de Uds. conozcan. No porque uno se crea superdotado, sino porque la búsqueda de nuevas vías de enfoque de dichas materias ha constituido mi labor durante decenios. Y ahora que he enfocado los temas, no pueden quedarse en el armario.

Entre lo más decisivo, les anunciuo la existencia de mi último libro titulado ética, dignidad y trauma, el cual debería leer mucha gente: mi literatura es más bien pobre (soy catralán, no andaluz ni sudamericano), pero les aseguro que la crítica ha sido mordaz, generalizada y bien merecida, y lo que cuenta más: una vez comprendidas mis formulaciones, muchas universidades del mundo entero se podríabn cerrar, para que se empezase de nuevo sobre bases más seguras; es que incluso los grandes y venerados intelectuales (sin descartar los complots de la otorgación de los Nóbel) están defraudanto, como si todo fuese una farsa extremadamente bien montada por cuatro lobbies que lo prostituyen todo. Es pues hora de salvar el presigio del mundo académico!

Por hoy aquí lo dejo, pero no pararé hasta que mis atrevidos comentarios, publicados en Barcelona y en Buenos Aires, y pronto en Paris, lo sean tambvién en los EEUU, y se extiendan por todo el planeta.

Pueden ver más detalles en internet: josep capdevila batllés

Atentamente

J. C.